Disfruto mucho en los bazares y en los mercados, conoces a gente del pueblo, comes comida auténtica y a buen precio, lo mejor de todo, encuentras instrumentos también bastante auténticos y a mejor precio que en las tiendas del centro.
Tambien encuentro juguetes, otro de mis vicios y nada oculto. Muchos de éstos juguetes son instrumentos.

Durante mis viajes un día sin comprar un instrumento es casi un día perdido (a veces es un día de viaje entre ciudades o países), por eso lo compenso comprando juguetes o materiales para construir instrumentos.


Estos los compré en Japón, se nota una mejor calidad, consecuencia, los padres tendrán más problemas para romperlos o tirarlos.

Erke llavero.




Flautas bolígrafo, una es donación de mi alumno José Manuel, la otra de mi hija adoptadora Chizuru.

Además de para escribir se puede tocar con ellas, no suenan afinadas ni bien, pero se puede tocar.


Más flautas bolígrafo, una es regalo de mi amigo Enrique Blanco, la otra la compré yo, si, yo también pico en las trampas de turista.

Deja un comentario