Kamacheña

Vi ésta flauta por primera vez en un libro sobre la gaita charra (La Gaita y el Tamboril, de Alberto Jambrina Leal y José Ramón Cid Cebrian), quise tener una. A todos los que iban a Argentina se la encargaba, según dicho libro se llamaba flautilla de Jujuy.

Estando en el museo de Cavour en La Paz la vi, compré el catálogo del museo para descubrir que se encontraba en Tarija. No dudé en ir a Tarija a buscarla.

Aunque está catalogada como flauta de tres agujeros alguno dirá, yo cuento cuatro, cierto, pero el extremo está tapado, el último agujero es de escape y no se usa durante la interpretación.

Previo a mi viaje a Tarija un constructor me dijo que él me hacía una, que la conocía y que había investigado. El resultado fue lo anterior. Interesante, después de ésto para mí es muy evidente el origen de muchos instrumentos, un constructor haciendo algo que no conoce a partir de una explicación de alguien que no sabe. No se lo que quiero, pero se exactamente donde encontrarlo. En mi caso si sabía lo que quería, le dejé hacer por curiosidad morbosa, el resultado es muy interesante y suena.

Al año siguiente fui a San Salvador de Jujuy a comprar la versión argentina, pregunté en muchas tiendas en la mayoría me remitían a otras tiendas, en una de ellas me dijeron que dicha flauta no existía y me hicieron entender que era yo el ignorante, a pesar de decirles que la había comprado el año anterior en Tarija y que la había visto en un libro (Los Instrumentos Musicales Aborígenes y Criollos de la Argentina, de Carlos Vega).

Al final la encontré.

La encontré en un mercado, me dijeron que tenía varios nombres además del que yo pensé, flauta papera, se toca durante la recolección de las patatas, y como no, flauta.

No se por qué volví a la tienda a mostrar la flauta que no existe.

Flautilla de Jujuy con su tambor.

La he catalogado como flauta indirecta, en realidad la considero semi directa, el canal hay que completarlo con la boca.


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