Vi este instrumento por primera vez en la portada de un disco de los Calchakis, lo escuché interpretado por uno de sus miembros, muy interesante. Pasó tiempo hasta que me hice con uno. El primero que tuve lo compré no recuerdo donde, se que no fue ni en España ni en Ecuador, era turístico y está en proceso de reparación.
Es un tipo de flauta de Pan y es el instrumento nacional de Ecuador.

Hay quién lo considera precolombino, lo dudo. ¿Había flautas de Pan precolombinas? Con absoluta seguridad, ahora bien las terceras y quintas intercaladas entre las notas y que producen tan maravillosos glisandos dudo mucho que existieran antes de la llegada de los conquistadores, tampoco me creo que las terceras simultáneas que producen sean de origen precolombino, han desarrollado una técnica para soplar dos tubos a la vez.

Es el segundo que tuve, me lo trajo mi prima Mónica de Ecuador, la tendencia actual es a copiar los modelos rumanos, las siringas. Es una pena que este instrumento ecuatoriano esté al borde de la extinción y que copien modelos europeos.

Bueno, quizás el anterior fue el tercero, este vino junto al anterior en las mismas manos y en el mismo viaje.

Este me lo trajo un exalumno de Quito su madre es quiteña.
Según me contaron los ecuatorianos los modelos grandes como éste ya sólo lo interpretan los mayores.

Este lo compré en Loja, me decepcionó mucho está ciudad ecuatoriana. Se publicitan como la capital de la música de Ecuador, en algunos folletos como la capital de la música de Hispanoamérica. Me costó encontrar un rondador y según la persona que me lo vendió me llevé el último que les quedaba. Hay que decir que nadie sabía lo que era un rondador y que en la tienda donde lo encontré la persona que me atendió tampoco sabía lo que era, afortunadamente pasó otro dependiente que sabía lo que era y me buscó este.
Por cierto Loja es muy bonita y la población encantadora, una pena que destrocen su folklore.

Este lo compré en Cuenca, en Ecuador. Me gustó también mucho está ciudad y, por supuesto, las fotos que mandé a mis allegados desde la misma; aquí me he puesto mirando a Cuenca.
En Cuenca vi bastantes rondadores y más instrumentos propios del folklore ecuatoriano.
Por cierto, curiosidad, el gentilicio de esta ciudad es cuencano. Mi madre era conquense y cuando se lo dije a la primera cuencana que conocí me aclaró que ellos son cuencanos.

Este lo compré en Quito. En la capital vi bastantes, aunque ninguno del tamaño grande.

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