
El barro es un material fantástico, lastima que sea frágil y poco maleable una vez cocido.



Esta vino de México, se ha roto varias veces.


La compré en Bogotá, en una plaza muy turística y en pleno centro. Por supuesto el que me la vendió me aseguró que era auténtica y sacada de una excavación. Seguro que algún turista puede creérselo, no es mi caso.


También comprada en Bogotá, esta vez en un museo. Es una reproducción de un ejemplar que tienen en su colección. Es curioso que hasta han reproducido las grietas de la restauración.

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