
La foto recoge tres de las flautas que utilicé en el estreno de la obra «…Y mi monumento el mar», de mi amigo y colega Enrique Blanco.
Es un museo de instrumentos musicales, especialmente de viento y dentro de este grupo principalmente de flautas.
El nombre es Isabel al revés. Isabel era el nombre de mi madre y es el nombre de su nieta, mi hija, aunque probablemente mi hija desconozca su nombre español hay que agradecer esto último a los juzgados de Salamanca ya sea por su acción u omisión.
Es posible que mi sistema de clasificación no agrade a todas las personas, lo lamento, pero a mí me resulta claro y considero que es claro para la mayoría de las personas.
Dado que es mi museo me reservo el derecho a publicar o no los comentarios así como a contestarlos o no, incluso a bloquear a quien considere merecedor de dicha acción, por supuesto me considero autorizado para no explicar dichos actos.
A los que no me conocen es posible que les llame la atención el lenguaje poco académico que empleo, no me interesa la erudición, prefiero que los visitantes disfruten y que estén entretenidos, incluso que se rían. No me gustan los eruditos, como suelo decir a mis alumnos «yo solo se que no se nada y que Sócrates no sabía nada, con lo que ya se más que él, en concreto el doble».
A menudo hay datos biográficos, espero que no molesten a nadie. Además de un propósito divulgativo tengo otros que no mencionaré, mis amigos los conocen.
