Enrique Blanco «in memorian»

Mucho se ha escrito sobre las múltiples facetas públicas de Enrique; compositor, docente, lector, friki (el se definía así en muchas ocasiones)… Pretendo en este post hablar de Enrique con respecto a mí.

Enrique fue mi asesor «infiernático» (soy casi nulo para la informática), donante de instrumentos para el museo, constructor de instrumentos para el mismo, creador intelectual del museo, «camarero» (así le gustaba autodenominarse cuando usaba la cámara) de mis videos, creador de contenido para los mismos,…

Pero por encima de todo fue mi amigo, supongo que muchos ya lo habrán dicho antes. Enrique era amigo de sus amigos, nunca noté ninguna falsedad, reproche o indirecta cuando hablaba de sus amigos, tampoco le he visto consentir ninguna de esas actitudes a los que hablábamos de sus amigos en su presencia.

Durante un tiempo corrí el rumor en el conservatorio de que éramos primos, compartíamos apellido, lugar de nacimiento y alguna otra característica, en uno de los vídeos que hicimos también él dijo que éramos primos en el sentido gaditano de la expresión, un gran orgullo para mí escucharle ese nombramiento, también fue un orgullo para él que sus amigos gaditanos le nombrarán gaditano.

Ninguno de los dos conocimos a mi abuela materna, pero cuando le refería anécdotas de ella que escuché a mi madre siempre decía «que bien me habría caído tu abuela», adoptó a mi hija como sobrina, aunque apenas la conoció, su frase «no te metas con mi sobri» cuando entendía que hablaba de manera inapropiada sobre ella se ha quedado grabada en mi y procuro antes de hablar de ella pensar en lo que Enrique me habría dicho. Otra de sus frases que me han quedado grabadas «mi sobrina, refiriéndose a mi hija, es la prioridad», dejaba lo que estuviera haciendo para colaborar en mi guerra por recuperarla, murió sin que ambos se disfrutarán estoy seguro de que Isabel habría sido fanática de su tío Enrique. Su madre estuvo matriculada con él (no me gusta decir que fue alumna) y no supo y no quiso aprovechar dicha situación.

Una muestra más de su generosidad, su penúltima consulta en internet fue sobre las inundaciones ocurridas en Chiba durante este verano. Su sobri, mi hija, Isabel, vive en Chiba, comenté dicha situación en el grupo de WhatsApp y no tardó en darme información sobre varias páginas e informaciones para tranquilizarme.

He hablado de varias facetas que compartíamos, además del apellido ambos fumábamos en pipa, aunque yo ocasionalmente y con gusto diametralmente opuesto con el tipo de tabaco, ambos teníamos barba, aunque yo sólo me la dejo durante el curso, luego añadiré alguna más.

En cuanto a las diferencias ninguna impedía una más que satisfactoria amistad, la más llamativa era a propósito de mis viajes, me encanta viajar, creo que él apenas había viajado, me habló de muy pocos viajes en el tiempo que compartimos, nunca conseguí que viajara conmigo.

Como asesor informático en la gestión de mis billetes, siempre se sorprendía conmigo:

-¿Dónde vas este verano?

– Ni idea.

-Estamos en mayo

-Lo se.

Esto se repetía en junio. De repente le decía «me voy a… dentro de dos o tres días»

-¿Cómo puedes decidir todo a última hora?

No hay respuesta, supongo que para mí lo importante es el viaje y no el destino.

Anécdotas, cuando fui a Paraguay le pedí buscar un billete para Asunción, al ver los precios le dije «me voy a Bolivia, es más barato». Le sorprendía mi facilidad para cambiar de destino. Para mí no es problema, siempre está la posibilidad de ir desde un país a otro si vuelvo a cambiar de opinión.

Cuando fui a Uruguay fue otro drama para él. «Busca un billete para dentro de dos días para Montevideo», se equivocó y lo sacó para el día siguiente, no sabía como disculparse y yo con toda la tranquilidad. Otra faceta mía que sorprenderá a muchos, Enrique no era la excepción, tardo unos veinte minutos en hacer una mochila para irme dos meses, puedo tardar horas en hacer una maleta para irme una semana.

Una vez en viaje también le sorprendía mi manera de moverme en el destino, cambio de ciudad y de país con gran facilidad. Dado mi rechazo a la «infiernática» estoy desconectado con mucha frecuencia, tan sólo me conecto en el hotel, muchos de sus mensajes comenzaban «¿sigues en…? o ¿por dónde andas?»

En esas condiciones rara vez me hacía encargos, era difícil seguir mi rastro.

Mi, por ahora, último viaje ha sido especial, estaba programado desde hace diez años. Mi ahijado Long es vietnamita de nacimiento y le prometí que cuando fuera mayor de edad le llevaría a Vietnam. En esta ocasión Enrique si me hizo encargos, tuvo tiempo para pensar e investigar.

Me pidió un «Dan Bau» y algún instrumento de cuerda pulsada.

Mi primer destino fue Hanoi, en cuanto descubrí que había una calle con varias tiendas de música allí me planté, en la primera tienda ví un «Dan Bau» y varios instrumentos de cuerda pulsada, en la tercera tienda varios «Dan Bau» y varios instrumentos de cuerda pulsada, era un encargo fácil. Dado que era el principio del viaje decidí posponer la compra para la vuelta, son instrumentos aparatosos para cargar con ellos dos meses y mi billete de vuelta era desde Hanoi.

A la vuelta, ya en agosto fuí a comprarlos, un «Dan Bau» y un «»Dan Nguyêt» ( laúd luna vietnamita). Una vez comprados regresé al hotel y fue allí al conectarme a la wifi donde recibí la triste noticia del fallecimiento de mi amigo, de mi primo, del tío de mi hija.

Una vez contestados los WhatsApp intentando ayudar en la modesta medida de mis posibilidades me fuí a un templo cercano al hotel, no soy creyente de ninguna religión, se que Enrique coincidía conmigo en este aspecto. Ignoro si los ritos sirven al que se va, a mi si me sirven, perdón por mi egoísmo. Los siguientes días visité otros templos en Hanoi para hacer «mis» ritos, no me apetecía moverme más lejos. Uno de los templos que visité fue el «Den Bach Ma», supuse que a Enrique le habría encantado saber que al menos hay un templo dedicado a Bach. La sorpresa fue mayor al descubrir que Bach en algún idioma o dialecto antiguo significa Blanco (Templo del Caballo Blanco). Lamento profundamente no haberle podido dar esta información.

Enrique Bach sea donde sea que estés mis más sinceros deseos

Ambos también coincidíamos en la adoración a Bach.

Me atrevo a firmar este post como Antonio Bach, con perdón y profundo respeto a dos grandes músicos Enrique Bach y Johann Sebastian Bach.

Enrique Bach gran parte de tus instrumentos están en nuestro museo, tuyo, de tu sobri y mio.

Gracias por todas tus ayudas, tu gran generosidad permanecerá en nuestro recuerdo.

Dan Bau, comprado en Hanoi

Dan Nguyêt (laúd luna vietnamita), comprado en Hanoi

Recuerdos comprados en Den Bach Ma, Templo del Caballo Blanco, Hanoi.


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Una respuesta a «Enrique Blanco «in memorian»»

  1. Avatar de Ana Robles
    Ana Robles

    Los instrumentos póstumos sonarán a Enrique. Me gusta que uno tenga forma de luna. Una luna sonante encima de una nube de humo. De su pipa. Que no era Pipa. Era su prolongación.

    Gracias, Antonio

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